¿Cómo cambiar las conductas de vuestros pequeños?
¿Cómo cambiar las conductas de vuestros pequeños?

¿Cómo cambiar las conductas de vuestros pequeños?

Estoy segura que algunas veces acabáis agotados, sin saber cómo enseñar a vuestros pequeños las conductas que creéis que deben tener para ser la mejor versión de ellos mismos.

Pues tranquilos, en este artículo os voy a hablar de ello!!

¿Creéis que es importante reforzar las conductas positivas, pero aún no sabéis cómo? Pues muy simple, mediante el reforzamiento. Este es el principal método para que vuestros pequeños adquieran y modifiquen sus conductas. 

Ahora bien, supongo que os preguntaréis que tipos de reforzadores hay y para qué sirven. Pues podemos decir que hay dos (positivos y negativos), los cuales sirven para aumentar la probabilidad de que una conducta ocurra o se repita.

Los reforzadores positivos son estímulos agradables o deseables para el sujeto al que se le presenta en caso de que realice la respuesta deseada. Esto hace que se repita más la conducta.

Por ejemplo, cada vez que vuestro pequeño quita la mesa, le dais una onza de chocolate. De esta manera, conseguiréis que haga la conducta mucho más frecuentemente porque la onza de chocolate le resulta placentera.

Los reforzadores negativos se basan en eliminar un estímulo desagradable para el sujeto una vez emitida la conducta deseada. Tienen como objetivo incrementa la probabilidad de se repita dicha conducta. Por ejemplo, si vuestro pequeño hace un buen trabajo en clase, se le exime del examen final. 

Algunas técnicas donde se usan dichos reforzamientos positivos con el objetivo de que el sujeto aprenda o incremente las conductas deseadas son los siguientes:

A) REFORZAMIENTO

Cuando vuestro pequeño haya tenido una buena conducta, debéis prestarle atención a esta dándoles un reconocimiento, elogiándoles y premiándoles por su buena conducta.

Por ejemplo, si ha puesto la mesa, debéis valorarle dicha acción y darle un pequeño premio, como por ejemplo dejarle jugar diez minutos más en el parque.

B) PRINCIPIO DE PREMACK

Utilizar una conducta que vuestro pequeño repite frecuentemente (una actividad preferida suya: jugar en el ordenado, ir al parque…) como reforzador de una conducta que queráis que haga mucho más (hacer los deberes).

Eso sí, debéis saber que tipo de actividades o conductas les gustan o repiten más para utilizarlas como reforzadores positivos de aquellas conductas que queráis que aprendan.

C) MOLDEAMIENTO

Este tipo de técnica la debéis utilizar en el caso de que queráis conseguir que vuestro pequeño adquiera una conducta de manera gradual. 

Para ello, debéis seguir una serie de pasos:

  • Dividir la conducta que queréis que vuestro pequeño adquiera en pequeños pasos para así conseguir el objetivo final.

Por ejemplo, si queréis que recoja la habitación, podéis pedirle primero que ordene los peluches, luego el escritorio, luego que haga la cama, etc. 

  • Reforzar todas estas pequeñas conductas (hacer la cama, recoger los peluches, recoger el escritorio…) que se aproximan al objetivo final (recoger la habitación).
  • Aplicar el reforzamiento cada vez con mayor exigencia. Poco a poco debéis ir subiendo el nivel de responsabilidad, aceptando en un primer momento que solo recoja los peluches y luego, los peluches y que haga la cama y así sucesivamente. 
D) ECONOMÍA DE FICHAS:

Esta técnica es muy fácil de aplicar y se trata de usar fichas o puntos como reforzadores de la conducta. Una vez haya acumulado un cierto número de fichas o puntos previamente pautado por vosotros,  recibirá su recompensa.

Ejemplo:

Por ejemplo, si queréis que realicen ciertas tareas domésticas, podéis hacer un cuadro semanal donde pongáis dichas tareas, marcando al final de cada día solo aquellas que sí han hecho. Es recomendable que solo marquéis aquellas que han hecho, para que así vuestros pequeños se centren en todas aquellas que han conseguido hacer bien y no en las que no han hecho. 

Si habéis establecido que después de conseguir 3 fichas o puntos vuestros pequeños recibirán la recompensa, debéis cumplir lo prometido. A medida que vayan aprendiendo las conductas, tenéis que ir aumentando el nivel de exigencia. Primero 3 fichas, luego 5, luego siete y así sucesivamente hasta que hayan aprendido todas las conductas.

Eso sí, no olvidéis que debéis ser consistentes con las decisiones tomadas. Si habéis acordado que las recompensa la va a conseguir después de acumular tres fichas debe de ser así. De lo contrario, vuestros pequeños no van a ir aumentando la conducta que le queréis enseñar porque aprenderá que independientemente del número de veces que repita la conducta va a conseguir lo que quiere igualmente.

 

¿Queréis saber también cómo reducir o eliminar aquellas conductas que no queréis que hagan?

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