Los trastornos visuales
Los trastornos visuales

Los trastornos visuales

TRASTORNOS VISUALES

Los trastornos visuales son deficiencias visuales que limitan una o más de las funciones básicas del ojo: agudeza visual, adaptación a la oscuridad, visión de colores o visión periférica.

La visión es el principal sentido, ya que nos aporta el 80% de las información que recibimos del entorno. 

Además, nos permite reconocer y dar significado a las imágenes que nos llegan al ojo. 

¿QUÉ COSAS DEBEN FUNCIONAR PARA PODER VER CORRECTAMENTE?

EFECTOS DE LOS TRASTORNOS VISUALES EN EL DESARROLLO COGNITIVO, MOTOR, DEL LENGUAJE Y AFECTIVO SOCIAL

Algunas veces pude ser difícil como padre o como madre detectar posibles trastornos visuales o ver las aplicaciones que tienen en el desarrollo de vuestro pequeño. No os preocupéis, con esta información se os hará más fácil.

Desarrollo cognitivo

Estoy segura de que no todos sabías que la fase más rápida del desarrollo visual se da durante el primer año de vuestro pequeño, aunque se va reajustando hasta los 6 primeros años de vida. 

Los bebés ciegos recurren a otros sentidos para desenvolverse en su día a día, los cuales son el olfato y el oído. 

Aun así, la falta de visión no determina el desarrollo cognitivo. Es decir, las alteraciones del desarrollo pueden atribuirse a otros factores.

Desarrollo motor

Los niños con problemas visuales utilizan la coordinación audio-manual en vez de la óculo-manual. Esta última coordinación ofrece mucha más información, hecho que hace que los niños con problemas visuales tengan más dificultades en operaciones que impliquen la coordinación óculo-manual. Alcanzan su desarrollo óptimo alrededor de los dos años.

Por otro lado, en los niños ciegos no suele aparecer el gateo o el inicio de la marcha hasta  al rededor de los 18 meses. 

Desarrollo del lenguaje:

En los niños con dichos trastornos, el  lenguaje suele aparecer más tarde.

Pero, una vez han adquirido el lenguaje, tienen una mayor vocabulario y una mejor expresión verbal que los niños de su edad.

Desarrollo afectivo-social:

Los niños con baja visión de entre cuatro y siete años tiene niveles más bajos de autoconcepto. 

Es decir, se sienten merando queridos por los demás, hecho que favorece a que tengan una mayor dependencia de sus padres. 

También muestran mayor sentimiento de fracaso o se perciben menos válidos en las competencias físico-deportivas, ya que se sienten mal aceptados por su grupo de iguales.

Sin embargo, se sienten muy queridos por sus familiares. 

RECOMENDACIONES

Espacio físico:

-Facilitar su exploración

-No cambiar ubicaciones

-Evitar obstáculos

-Dar más espacio para sus materiales

Pedagogía:

-Eliminar materiales con mal contraste

-Recurrir a instrucciones verbales (Si queremos que haga una actividad determinada, explícale como lo debe de hacer de forma verbal)

-Evitar términos imprecisos (allí…)

-Dar más tiempo en las tareas que impliquen habilidades visuales

-Hablar con normalidad de la discapacidad visual.

Condiciones ambientales: 

-Cuidar los cambias de luminosidad natural y artificial

-Evitar sobreexposición de información auditiva

-Espacios con buena iluminación 

PAUTAS DE ACTUACIÓN

Trabajar la orientación y la movilidad fomentando su autonomía de desplazamiento

Potenciar su autonomía en las actividades de la vida diaria: aseo, alimentación, vestido y competencia social

Hacer actividades donde primen el tacto y el oído. 

Estimulación o entrenamiento visual: encontramos diferentes recursos útiles para fomentarla como

-Indicadores para facilitar la localización y la movilidad

-Ayudas no ópticas (atriles, papel pautado, visores, cintas de colores brillantes o con un alto contraste…)

-Ayudas ópticas: mesas de luz, lupas…

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