Se puede educar sin gritar
Se puede educar sin gritar

Se puede educar sin gritar

DISCIPLINA POSITIVA
 

En muchas ocasiones, los niños nos pueden sacar de quicio y eso hace que recurramos a los gritos más de lo que querríamos. Pero, hay muchas maneras de educar sin gritar. Para ello, os presento la disciplina positiva.

Se trata de una corriente educativa basada en el respeto. Es decir, pretende modificar el comportamiento a partir del razonamiento y no del castigo.

Para ello, dicha teoría nos enseña a ser respetuosos, amables y firmes simultáneamente. Su objetivo es que los niños desde temprana edad aprendan a cooperar y a ser disciplinados.

1- Libertad

Deja que tus peques tomen sus propios decisiones. De esta manera, se sentirán partícipes en el proceso de toma de decisiones. De dicha percepción, depende el autoconcepto y la autoestima.

Para ello, es muy aconsejable darles opciones. Por ejemplo, si es hora de comer y tienes varios platos que le puedes hacer a tu peque, ofrécele las diferentes opciones y déjale que elija.

2- ¡Céntrate en las soluciones en vez de en las consecuencias!

Para conseguir que los peques nos hagan caso, tendemos a obligarles a hacer la conducta que deseamos por medio de amenazas o castigos. Esta manera de actuar no es la más adecuada, ya que lo que deberíamos hacer es enseñarles a buscar soluciones a través de preguntas guiadas. 

Por ejemplo, si tu peque está saltando en el sofá  y crees que es mejor que no lo siga haciendo porque se puede caer, le puedes decir:

Cariño, creo que saltar en el sofá no es buena idea porque te puedes caer ¿Dónde crees que podrías seguir saltando sin hacerte daño?

Además, es muy importante que ellos mismos formen parte de la solución.

Para que dichas soluciones sean eficaces, deben:

1-Estar relacionadas con la conducta que queremos sancionar

2- Ser respetuosas con el niño

3- Ser razonables

Si por ejemplo tu hijo está jugando y sin darse cuenta, tira al suelo el vaso de leche situado encima de la mesa, le puedes decir:

Cariño, la próxima vez ten más cuidado ¿Qué te parece si cogemos un trapo de la cocina y limpiamos la mesa?

3- Eliminar el castigo

Con el castigo, lo único que conseguimos es que nuestro peque no se responsabilice por encontrar una solución a sus propias conductas.

4- Utiliza la honestidad emocional

Debemos enseñar a los niños que todas los sentimientos son válidos y que, por tanto, no hay nada malo en experimentarlos. De hecho, expresarlos nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.

Pero, lo más importante es que el niño sea capaz de detectar sus sentimientos, ponerles nombre y ser capaz de expresarlos.

5- Sé generoso y firme

Normalmente, es más fácil ser generoso que firme. Muchas veces, confundimos dicha firmeza con ser estrictos y duros con nuestros peques, apostando por el castigo.

Como ya sabéis, dicha disciplina no apuesta por el castigo. Defiende que hemos de ser firmes pero siempre respetando a nuestros peques. Esto no quiere decir ser permisivos, sino que debemos imponerles límites y regañarles sin recurrir a los gritos.

Ejemplo:

Una vez aclaradas las bases de la disciplina positiva, os dejo una parte de una entrevista que trata sobre la crianza respetuosa. Si la queréis ver entera, os invito a mi cuenta de instagram: pequenasmentes_ei (https://www.instagram.com/tv/CeJ1pYjqiSx/?igshid=YmMyMTA2M2Y=)

La crianza respetuosa es un estilo de crianza y se apoya en la disciplina positiva. Se basa en entender al niño y a sus necesidades.

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